LOS CHICOS
- Están cansados de ver todos los días a las mismas profesoras y cualquier suplente que venga les parece linda.
- Sueñan con que una chica de otro curso mas grande les de bola.
- Se sienten unos ganadores cuando alguna chica linda de otro curso los saluda en el recreo.
- Hacen pelotas para jugar al fútbol/rugby con todo lo que se les cruza (hojas, fotocopias de temas ya vistos, envoltorios de golosinas, hojas de cuaderno y hasta pruebas recién entregadas). Piden cinta scotch a los gritos durante media hora, cuando consiguen una se la gastan toda en forrar la pelota y todo para que a los dos minutos de recreo el preceptor se las saque por que “no se puede jugar bruto en el patio”.
- Siempre hay alguna a la que toman de punto desde primer año (sea por fea, por burra, por inteligente, por traga, por gorda, por flaca, etc.) y la vuelven loca hasta que termina la secundaria, si ésta no se va antes ya cansada de los malos tratos.
- Siempre les encuentran los defectos a sus compañeras, para ellos ellas son las más feas del colegio. Siempre está el que dice: “en todos los cursos hay pibas re lindas y nuestras compañeras son las mas feas”.
- “¿Tenés diez centavos?”. Los chicos viven de colecta. Se pasan el recreo pidiéndoles monedas a sus compañeras para comprar alfajores, chupetines, sándwiches, gaseosas o algo para comer. Aunque también están los que se aprovechan y van por el recreo pidiéndoles a chicas de otros cursos (que muchas veces ven por primera vez en el colegio) por que no les alcanza lo que le prestaron sus amigas.
- Después de cada recreo, a penas suben al aula, arman “guerras” de papelitos, tizas, avioncitos de papel, útiles, cartucheras y hasta borradores.
- Inundan el aula con sus “gases”, se ríen entre ellos mientras las chicas se cubren la boca/nariz con la bufanda o cuello de la polera. Tienen la capacidad de reconocer cual es de cada uno. Que asco!
- Cuando a alguna compañera que está sentada se le ve a penas el elástico de la bombacha corren el rumor entre ellos para después, en el patio y delante de todo el colegio, torturarlas y hacerles pasar un papelón gritándoles: “hey vos, rosita/blanco/rojo”.
- Nunca tienen nada en la cartuchera. Si tienen una birome azul y una regla es porque se la robaron a alguna del curso o por que se la encontraron tirada en el piso luego de una “guerra de útiles”.
- No se les puede prestar nada. Siempre que te piden lapiceras, gomas, lápices, nunca más te las devuelven, o porque no tenían y se las quedaron ellos o porque otro de los chicos lo cargó y se la revolearon por la cabeza.
- Todo pasa por el fútbol. Se la pasan cantando canciones de cancha usando los bancos, puertas, sillas, estufa y tachos de basura como bombos. Suelen colgar bufandas del perchero y subirse arriba de los bancos para simular que están en el parabalancha. Adaptan canciones de sus equipos favoritos para bardear a sus compañeras.
- Son los únicos que siempre tienen el liquid paper lleno. Si te lo piden prestado y tardan mas de cinco minutos en devolvértelo es por que estuvieron rellenándose el suyo que se les estaba acabando.
- Tienen una obsesión por usar camperas Nike, Puma, Adidas o cualquier otra marca que no sea la del uniforme. A veces los ves con camperas de color y modelo parecidos al del uniforme, pero NUNCA van a pasar por Pibot.
- Nunca hacen nada del colegio. Llegan a las siete de la mañana y le piden a la “inteligente” del aula la tarea de todas las materias que tienen ese día. (Hay excepciones)
- Después de la charla anual de Jhonson y Jhonson, les piden los tampones que les repartieron a las chicas para inflarlos con agua y revoleárselos en el recreo.
LAS CHICAS
- Cuando empieza el año esperan que entre algún compañero nuevo “que este bueno”.
- Siempre critican y se quejan porque son todas profesoras mujeres y no hay un solo profesor hombre en todo el colegio.
- Se hacen las dietéticas en el primer recreo y se comen una barrita de cereales con un poco de agua para bajarla. Se aguantan los retorcijones y crujidos del estómago durante el segundo recreo y las dos horas de clases posteriores y en el tercer recreo terminan comiéndose un alfajor triple y un pico dulce.
- Esperan que llegue el recreo para ver a “ese chico” de algún otro curso que tanto les gusta y se la pasan el recreo baboseándose y viendo que hace, donde va, que se compra en el quiosco, donde tira el papel, con quien habla, etc, etc, etc. Es bastante común ver a una desquiciada agarrando un papel del tacho porque “lo toco el”.
- Tienen agendas “de chicas” con cosas “de chicas” donde anotan que hicieron el fin de semana, escriben frases cursis y pegan stikers o cualquier cosa que encuentren (hasta los boletos de los colectivos en los que viajaron).
- Cuando llega fin de año esperan que el chico que les gusta las invite o les de la entrada para ir a su fiesta de egresados.
- Cuando abren una latita de gaseosa hacen el abecedario con la chapita o cuando viajan en colectivo cuentan los numeritos y se fijan si sale la letra del chico que les gusta.
- No pueden esperar al recreo y durante las horas de clases, en medio de la explicación de la profesora, arman una conversación a través de papelitos escritos en código (para que el resto no sepa de que hablan) pensándose que ésta no las ve.
- Utensillos infaltables en la mochila de una chica: agenda, espejito, peine, monedero, lapicera y carpeta de color preferentemente rosa y si es posible de Kitty o de algún otro dibujito infantil.
- El universo femenino es muy complejo. Mientras que para los hombres las preocupaciones pasan por el resultado del partido y las mujeres, nosotras tenemos que preocuparnos por combinar la ropa que nos vamos a poner con los accesorios correspondientes, revocarnos (digo… maquillarnos), que no falte el “kit femenino” en la cartera y llegar en forma al verano para la bikini, aunque nunca estamos del todo conformes.
- Usan la pollera diez dedos arriba de la rodilla cuando dicen tres o cuatro.
- Van al colegio en plena primavera con la pollera y medias de nylon aunque se mueran de calor porque “se olvidaron de depilarse las piernas” o porque sus piernas son demasiado blancas y el tiempo todavía no da para tirarse a tomar sol.
- En las horas libres entre charla y charla, se pintan las uñas o se depilan las cejas.
- Para ellas, sus compañeros y los de su edad “son todos unos inmaduros”. Pero siempre termina la que se hacia la superada enganchándose con el mas chiquilín del curso.
- No falta la que en el recreo, relojea disimuladamente a los mas chicos.
- Se maquillan y se cubren las ojeras antes del segundo recreo, justo en la mitad de la mañana.
- Siempre esta la “buscafama” que quiere hacerse amiga de las chicas de quinto, las mas grandes del colegio, para que les hagan la segunda con sus compañeros.
- Generalmente cuando juegan con los pibes les gusta zarparse, pero después se enojan cuando ellos se zarpan con ellas. Odian que “las tomen como uno más de ellos”.
En realidad a pesar de estas diferencias, yo considero que ellos y nosotras nos complementamos. Nuestras mañanas no serían lo mismo sin ellos y las de ellos no serían las mismas sin nosotras. A nosotras nos faltarían esos chistes malos y a ellos, las únicas que se pueden reír de sus tonterías. Y aunque la secundaria esté llena de peleas, nuestra relación es lo mejor que va a quedar de el paso por esta etapa.
Florencia Arias.-